• Alicante Royal Cup

MG WINES es patrocinador de Alicante Royal Cup

MG WINES es patrocinador de Alicante Royal Cup, imagen de la regata solidaria a favor de Cruz Roja del Mar.


Acompáñanos a conocer su emprendimiento empresarial.


Pregunta. Cuénteme los orígenes de su empresa.


Respuesta. MGWines nace de la pasión por el vino de nuestra familia, trasmitida por mi padre, Luis Miñano San Valero, fundador y actual presidente de nuestra firma bodeguera. Desde el principio buscamos un proyecto diferente, basado en el cultivo de variedades autóctonas, la apuesta por denominaciones de origen poco conocidas y un profundo respeto por el campo que tanto nos ha dado en nuestra familia. Con estos mimbres, nos dedicamos a la elaboración de vinos singulares, con una personalidad marcada por sus regiones de origen.


En la actualidad, MGWines cuenta con seis bodegas con proyectos vitivinícolas diferentes, pero unidas por una nueva forma de entender el vino que impulsamos desde la familia Miñano Gómez. Este proyecto lo conforman Bodegas Monóvar y Bodegas Sierra Salinas en Alicante, Bodegas Lavia (Murcia), Bodegas y Viñedos Venta la Vega (Almansa), Bodegas Estefanía (El Bierzo) y Casa Corredor (Albacete).


P. ¿Cuál es su especialidad, cuál es su público objetivo?


R. Elaboramos vinos muy diferentes, que tienen en común su apuesta por las variedades de uva propias de cada región, normalmente poco conocidas por el gran público. En Alicante, creamos en Bodegas Sierra Salinas, vinos frescos y potentes basado en la Monastrell y otros tan diferentes con la misma variedad, como el Fondillón en Bodegas Monovar, considerado uno de los pocos “vinos de lujo” del mundo y que es originario de Alicante. Los ecológicos Ternarios, con DO Almansa y nacidos en el mayor territorio de Garnacha Tintorera ecológica de Europa o los Alagú, tinto y rosado elaborados con uva Forcallat en Casa Corredor, una variedad que ha estado al borde de la desaparición y estamos recuperando poco a poco. En Bullas (Murcia) con Lavia, encontramos la expresión y sutileza de la Monastrell de altura (como el Lavia Plus +) y por último en el Bierzo con viejas viñas de Mencia y Godello y la expresa vigilancia del enólogo berciano, Raúl Pérez, producimos vinos diferenciados con el sello inconfundible de Tilenus.


Así pues, nuestro público objetivo es cualquier persona que quiera disfrutar del vino, tanto si busca probar nuevas experiencias como aficionado, como si demanda un vino 100% ecológico o simplemente, quiere dejarse llevar y tomar una copa sin volver una y otra vez a las mismas denominaciones de origen.


P. ¿Que nos puede decir de su equipo humano y cuáles son sus valores de trabajo?


R. Nuestra forma de entender el vino, y por tanto, de trabajar, en su elaboración, se basa en lo que denominados Slow Enology, que nos gusta definir como; “El arte de hacer vino al ritmo que nos marca nuestra pasión”. Es una filosofía propia, con la que destacamos que todos nuestros vinos nacen del respeto por el tiempo, que nos ha enseñado a seguir nuestro propio ritmo, creando así un proyecto con alma, donde existe una relación estrecha con cada parcela y los viñedos que mejor se adaptan a ella. De esta manera, todo lo que hacemos junto a nuestro equipo enológico tiene en cuenta unos valores innegociables: somos viticultores y estamos orgullosos de serlo, protegemos nuestro patrimonio enológico, apostamos por las variedades autóctonas, sentimos un gran respeto por el entorno natural donde trabajamos y buscamos la singularidad en todos nuestros vinos.


P. ¿Cómo ve su sector en España en la actualidad?


R. El sector del vino en España sigue viviendo un buen momento, gracias a un consumidor cada vez más abierto a probar nuevas denominaciones de origen e incluso vinos de importación. Para un país de tradición vitivinícola como el nuestro, la incorporación de un público más joven y estas nuevas tendencias ofrecen muchas oportunidades a los productores que cuidan al detalle su producto, marcando la diferencia con vinos más atrevidos y variedades de uva poco o nada habituales hace apenas unos años.


P. ¿A qué retos se enfrenta su sector hoy?


R. El sector del vino ha evolucionado en los últimos años y, junto a los grandes grupos bodegueros que trabajan con las DO tradicionales, cada vez hay más firmas y pequeñas bodegas que suman su grano de arena al mundo del vino. Esto da más posibilidades al consumidor, a la par que eleva la competencia en el sector.


Además, el consumidor español se está abriendo a probar nuevas variedades, alejadas de las denominaciones de origen más conocidas. Esto ofrece todo un abanico de oportunidades a bodegas como MGWines, pero también plantea el reto de ofrecer vinos distintos, accesibles pero capaces de sorprender. Esto requiere de una labor muy intensa junto a los enólogos, para poder sacar lo mejor de cada variedad de uva y de cada añada.


Por último, el mercado exterior, reto importante para el vino español, muy apreciado por los consumidores extranjeros, a los que no siempre resulta fácil llegar por la idiosincrasia de la distribución y la cultura de cada país.